800 gramos de pelo menos en un día de luna llena, que fueron a parar a una caja. La caja fue archivada en el rincón más alto del armario. El armario fue abandonado en la mudanza. La caja también. Los nuevos dueños tiraron el armario a la calle. La caja también. Un vagabundo se llevo el armario. La caja también. El pobre vagabundo era pelado. La caja le devolvió el pelo en una noche de luna llena. La luna ilumino al nuevo vagabundo y este al mirar hacia ella fue absorbido por los recuerdos olvidados en el pelo. Esos pensamientos, utopías, lamentos, frustraciones, proyectos, alegrías, enseñanzas, esperanzas, conocimientos infinitos le produjeron al vagabundo una extraña sensación. El vagabundo volvió a mirar al cielo y la luna ya no estaba, la ciudad y el mundo ya no estaban. La oscuridad se hacia visible en su cabeza, en su nuevo pelo, en una caja, en un nuevo armario.
Leandro Pisani
PD:Este cuento fue hecho en clase a partir del tema de que el fin de semana un alumno se había cortado las rastas que tenia y guardo el pelo en una caja.

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